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Mirar con la simplicidad y la linealidad que se trató de explicar a la piel, como algo estático complica la posibilidad de leer todo lo que transmite. La piel casi siempre se asoció con una cosa un poco más fría como es la estética y no como un órgano vital, de intercambio y trascendencia fisiológica.

Del hígado, los vasos, arterias y venas hasta el propio corazón, no hay un orden de jerarquía. Somos un todo y cada una de esas partes que lo conforman van sumando o restando a lo que expresamos acerca de cómo está compuesta nuestra piel.

“Desde la medicina integrativa lo que siempre tratamos de hacer es ampliar el cuadro y salir de la línea de que sólo somos tejidos o sistemas y empezar a adentrarnos en la relación que hay entre ellos y que conforman este todo que representamos”, comenzó definiendo a PyP News Yanina Olguin, médica con formación integrativa MP 25408.

La piel, lejos de ser un tejido estático o que solo cumple la función de separación de nuestra biología con el medio, es un órgano de intercambio, de nutrición y de desintoxicación. “Es el medio que nos permite uno de los mayores intercambios que existe con el medio externo como la alimentación y la respiración; la piel tiene esa trascendencia y la tenemos que incorporar como tal, porque es también donde se expresa mucha de nuestra salud interna y mucha de la representación de cómo están cada uno de esos órganos y el estado analítico, bioquímico y hormonal”, amplió.

La piel siempre se hace eco de lo que va transcurriendo en nuestra biología. Las manifestaciones de la piel hablan de nosotros y de nuestros procesos internos. Una primera aproximación a ello es la adolescencia, con todas esas manifestaciones que empezamos a tener en la piel, “porque nos acerca a todo lo que nos está pasando internamente y todo eso que empieza a salir y aflorar, que en un punto es cómo salimos a la vida”.

La piel está en intercambio constante con el resto de nuestros órganos, porque va cambiando su aspecto y su representación con signos y síntomas que también van cambiando su calidad, y eso tiene que ver con nuestras hormonas, que están segregadas por múltiples glándulas.

“Cuando estamos atravesando alguna alergia o algún signo y síntoma en mi aparato digestivo eso tiene su representación y la piel también se hace eco de ese escenario. Lo mismo ocurre cuando se presenta un estado de perimenopausia, donde las mujeres pierden la ciclicidad hormonal y la piel se hace eco de ese escenario interno”, subrayó Olguin. En este sentido, confirmó que el grado en nutrición e hidratación también es gravitante en la piel, que cuenta nuestros hábitos higiénicos y domésticos.

“Si tengo una vida de muchas horas con poca exposición al sol la piel también va a hablar de ello y si estoy con mucho intercambio con el medio y expuesta al sol también va a poner su expresión”.

La piel tiene tres capas fundamentales: La primera es la más externa y va a estar más preparada para ese intercambio (con la información del exterior); la segunda tiene mucho más que ver con la capacidad de aislar y de acondicionarnos, y la tercera es donde tenemos acceso a la circulación y a los líquidos que van a alimentarnos.

La capa más externa, la que podemos ver y la que casi siempre tenemos mayor intercambio es la que tiene la propiedad de ayudarnos a depurar o de absorber o también de poder generar alguna química como es la producción de la vitamina D. “Lejos de ser un simple tejido cumple con muchísimas funciones que van a actuar no solo a nivel térmico, sino a nivel sistémico”, aportó Olguin.

 

De alguna manera a ese escenario de nuestros planos sutiles, como son los emocionales o los energéticos, hay que tomar mayor conciencia sobre todo lo que implica la piel.

“Creo que el primer paso es tomarlo como es un órgano de intercambio, y lo primero que puedo hacer es poner acción y voluntad en mis otros escenarios de intercambio, como es la alimentación, la respiración, la higiene y la cosmética, que serían los principales escenarios para habitar a mi piel y que responda en coherencia”

 

¿Debemos utilizar pantallas solares?

Desde la medicina ambiental se intenta accionar con ingredientes que no obstaculicen nuestra biología “y los protectores solares tienen componentes que son absorbidos por este órgano vital que es la piel y son disruptores, tal es el caso de las Benzofenona, entonces, si queremos usar un protector sugiero que utilicen protección física (ropa de algodón), y si quieren usar algún protector que sea con ingredientes naturales”, sugirió Olguin.

 

https://www.youtube.com/watch?v=dBueTuRT-7k

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Paola Ponroy
paola@pypnews.com

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