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Mitos y verdades sobre el aceite de cannabis

Publicado en Por Paola Ponroy

Cuando tomamos la decisión de iniciar una terapia cannábica es fundamental que la llevemos adelante con el asesoramiento de un terapeuta cannábico; al tiempo que debemos tener en cuenta aspectos esenciales del aceite que consumiremos.

PyP News dialogó con la terapeuta cannábica Guillermina Minicucci (@terapeuta_ayurveda_guillermina_minicucci), quien detalló los cuatros puntos más importantes que debemos tener en cuenta cuando el aceite cannábico llega a nuestra manos.

Lo primero que tenemos que saber es si ese aceite es de una planta completa o es un extracto de CBD.

El extracto de CBD -que es el que vende en Uruguay y en Chile-, es el extracto de uno de los 140 componentes que tiene la planta.
“Si bien es medicinal, cumple la función cuando está en sinergia con el resto de los componentes cannábicos. Entonces, no es que el aceite de CBD va a sacar el dolor o nos permitirá dormir mejor; nos va a ayudar con el resto de los cannabinoides a una acción más amplia terapéutica”, precisó Minicucci.

El extracto de CBD es un complemento dietario excelente para quien hace deporte, pero no quita dolores. En caso de hacerlo o de tener uso medicinal tienen que ser de, por lo menos, un 70% de CBD.

“El extracto solo es como querer hacer una torta con un solo ingrediente. Por eso, cuando hablamos de terapia cannábica usamos toda la planta porque tiene una gran cadena de cannabinoides y en sinergia nos dan una amplia terapéutica y ahí sí es cuando se la usa como paliativo, para tratar el dolor, prevenir enfermedades y todo lo que se lee con respecto al aceite cannábico, pero no es lo mismo el aceite de cannabis que el extracto de CBD”, subaryó.

Cuando hablamos de terapia cannábica usamos el aceite de la planta completa.

Por eso, es fundamental que el paciente sepa de qué planta proviene, con cuántos componentes, qué porcentajes y la especie de la planta con la que se hizo el aceite.

“La persona tiene saber qué se está poniendo en el cuerpo”, alerto la terapeuta.

Por otro lado, hay que señalar que el aceite no se saca de la planta sino de la semilla. “Se llama aceite de Hemp y se usa como suplemento dietario porque es alto en proteína, pero como herramienta terapéutica no sirve, no tiene las mismas propiedades que la planta”, precisó.

“La planta sufre un proceso que se hace con alcohol, luego queda una resina que se vehiculiza con aceite de oliva; no es que se diluye el aceite de cannabis con el de oliva, sino que se diluye a porcentaje la resina que no se puede dar en su totalidad porque es toda la reducción de la planta y es muchísimo para la persona”.

Asimismo, hay otra forma de hacer el aceite de cannabis, que es poner las flores de la planta adentro de un aceite y cocinarlas a fuego lento y se obtiene un aceite muy liviano.

“El aceite más potente es el que sale de la resina de la plata”, apuntó Guillermina.

 

Otro punto muy importante es realizar la terapia con un profesional que sepa cuáles son los medicamentos que el paciente toma habitualmente, para que no sea contraproducente con el aceite de cannabis, que también tiene THC, y de acuerdo a la planta puede ser muy alto o muy bajo, “por eso es fundamental que haya un terapeuta que pueda terminar los porcentajes de aceite que deberá consumir ese paciente”.

Para que la terapia cannábica sea exitosa la administración de las gotas debe estar supeditada a los medicamentos que consume el paciente y al tipo de planta del que se extrajo el aceite.

“Las gotas deben estar alejadas de algunos medicamentos, además son sublinguales y hay que dejarlas entre dos o tres minutos en la boca; pero lo que tiene esta terapia es que al comienzo tarda en hacer efecto, luego tiene un resultado muy positivo y en muchas personas y enfermedades cae en una meseta donde a veces se retrocede en la terapia, en ese caso hay que saber cómo se administran las gotas”, recalcó finalmente la terapeuta cannábica.

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Paola Ponroy
paola@pypnews.com

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