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Hay un sistema que se llama tónico postural y es el que informa a través de la vista, de la oclusión y de los pies cómo estamos posicionados espacialmente; debido a eso, cualquier cambio que hagamos en la boca o los pies, en algún momento, van a repercutir en la postura y la van a cambiar.

“Hoy se puede demostrar cómo la kinesiología es un pilar fundamental en el área de la odontología”, comenzó esgrimiendo en su charla con pypnews Felisa Quijano, doctora en Kinesiología y Fisiatría (MP 148), especializada en el Sistema Estomatognático (@felisa_quijano_).

El Sistema o Aparato Estomatognático es el conjunto de órganos y tejidos que permiten las funciones fisiológicas de comer, hablar, pronunciar, masticar, deglutir, sonreír incluyendo todas las expresiones faciales, respirar, besar o succionar.

Estomatognático, del griego stoma: boca y gnathos: mandíbula, llamado también aparato masticador, se refiere a las estructuras de la boca y de los maxilares vinculados anatómica y funcionalmente.

Si bien el término fue creado por un odontólogo, el sistema está muy relacionada con otras áreas de salud, entre las que se destaca la kinesiología, pero también la fonoaudiología y la otorrinolaringología “porque es una unidad morfo funcional que involucra el cráneo, la mandíbula, el maxilar superior, la lengua, los músculos anteriores al cuello y la columna cervical, y sabemos que la columna está unida a todas las vértebras, por lo tanto, involucra a toda la columna y los músculos”, precisó Felisa Quijano.

“Todo lo que pasa en la boca repercute en molestias o dolores en la parte posterior del cuello, en la nuca. Hay muchos dolores craneofaciales relacionados con las cervicales, pero que en realidad son de dos articulaciones muy chiquitas que unen el maxilar con la mandíbula y son las que traen muchos problemas, dolores que están mal diagnosticadas o solapadas dentro de cuadros como cervicalgias, dolor de oído, zumbido y mareos que no se saben de dónde provienen, y vienen de estas articulaciones debido a que hubo un cambio de oclusión que no estuvo acompañado por un cambio postural del kinesiólogo y eso fue afectando, a la larga, la relación cráneo vertebral con la cráneo mandibular”, detalló.

Con relación a ello, la doctora en Kinesiología y Fisiatría agregó que, por ejemplo, una escoliosis (desviación lateral de la columna) va a generar una determinada mordida con la cual no se está conforme y se consulta al odontólogo que advertirá que hay una mordida cruzada que se debe acomodar, pero eso no es más que una compensación natural del cuerpo.

La buena postura es aquella en la cual las diferentes partes del cuerpo, huesos y músculos, se encuentran alineados y trabajan unidos en armonía. En consecuencia, la mala postura es básicamente un hábito defectuoso reversible que provoca un mal alineamiento de las diferentes partes del cuerpo, poniendo en riesgo de sufrir lesiones y/o dolor debido al aumento de la tensión que provoca una alineación deficiente en las estructuras de apoyo.

Hay algunas cadenas musculares que se hiperactivan para compensar un hábito defectuoso.

La postura está regulada por el sistema tónico postural, que se basa en tres captores: los ojos, los pies y la oclusión. Por oclusión entiéndase como contacto de los dientes superiores con los inferiores.

“A la oclusión hoy se la considera un captor postural porque comparte el mismo plano auditivo y al desestabilizarse el plano oclusal los otolitos, que son los que están relacionados con todo lo que es el sistema vestibular que es parte del equilibrio, se alteraría. Entonces básicamente el sistema tónico postural es el que informa al sistema nervioso central cómo estamos posicionados gravitacionalmente”, amplió Quijano.

Al respecto, sumó: “Los niños y adultos que usan brackets o alguna ortopedia están teniendo un cambio en la manera de morder y es una modificación en la parte muscular que el sistema nervioso central lo recibe como algo nuevo; por eso es fundamental acompañar ese cambio con un trabajo postural general que realiza el kinesiólogo”, advirtió.

Sean ortodoncias o una placa para bruxismo, al poner un aparato dentro de la boca se cambia el patrón de contracción muscular y aumenta la presión de la articulación témporo mandibular y se suman dolores que se pueden contrarrestar con un tratamiento de los músculos anteriores y posteriores del cuello.

“Con tantas especialidades, la medicina, durante muchos años se alejó de la necesidad de ver al ser humano como una unidad. Afortunadamente, son cada vez más los profesionales que comprenden que la única solución es trabajar de manera interdisciplinaria”, reflexionó finalmente la profesional consultada.

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Paola Ponroy
paola@pypnews.com

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