Limpieza ayurvédica de tres días para reajustar tu sistema

La limpieza ayurvédica de tres días es un ejemplo de saneamiento. Sirve para allanar el camino a las siguientes decisiones relativas a la salud que vamos a tomar en los siguientes meses. El primer paso para cambiar nuestros hábitos alimenticios y vida poco saludable. Los programas de limpiezas a largo plazo suelen conllevar en los primeros momentos niveles de energía más bajos. Por ello es recomendable llevarlos a cabo en periodos de inactividad, tanto en el trabajo como en la vida diaria. También se aconseja hacerlos en estaciones de clima más suave, como la primavera o el otoño.

La limpieza ayurvédica de tres días es la solución más apropiada para aquellos con pocas posibilidades de comprometerse con una desintoxicación de su organismo más larga. Pese a la corta duración de la misma, resulta muy eficaz. El cuerpo se sanea, la digestión-metabolismo se estimulan y la mente alcanza el equilibrio.

 

Lo primero que deberíamos hacer es darle un descanso a nuestro intestino. De esta manera facilitamos que repose y se restablezca. El día anterior al comienzo de la limpieza ayurvédica de tres días ayunaremos desde las 7 de la tarde hasta las 7 de la mañana.

 

Agua por la mañana

Iniciar el día bebiendo agua tibia con el estómago vacío ayuda a mejorar la digestión. Desintoxica el sistema y favorece el paso de los alimentos digeridos a través del tracto digestivo.

 

Desayuno

Aunque las frutas tienen azúcares, es importante no añadir más en los desayunos. Estos deben ser ligeros y nutritivos, con presencia de vitaminas, minerales, ácidos grasos y antioxidantes. Por ejemplo, un pudin de chía dorado resulta magnífico pues está cargado de fibra soluble que impulsa el tránsito intestinal. Las semillas de chía poseen ácidos grasos omega-3.

 

Ingredientes para dos personas:

Media taza de semillas de chía

Dos tazas de leche de almendra que no tenga azúcar

Media cucharadita de canela en polvo y un cuarto de cucharadita de clavo molido.

Una cucharadita de cúrcuma.

Una cucharada de sirope de arce.

Cuatro hojas de menta.

La preparación es sencilla: combinamos la leche de almendras con el sirope de arce. Posteriormente mezclamos en un recipiente la leche especiada con las semillas de chía. El resultado lo dejamos reposar toda la noche el refrigerador. Al día siguiente lo servimos adornado con las hojas de menta.

 

Tomar tazas de chai

Al té chai le podemos agregar media cucharadita de canela, jengibre y cardamomo. Tras colar el té se le añade un poco de leche de almendra para lograr una mejor textura.

 

Evitar comer entre comidas

La limpieza ayurvédica de tres días trata de paliar el hambre o la ansiedad a base de tés de chai calientes. Una manera efectiva de evitar el estrés y engañar un poco al estómago.

 

Agregar probióticos a la dieta

Ayudan a estimular el crecimiento de las bacterias buenas que están presentes en el intestino. Es importante por tanto comer fibras de celulosa, las cuales se encuentran en las partes duras de la fruta y los vegetales.

 

Minimizar el estrés

Su presencia afecta negativamente al intestino, teniendo como consecuencia la hipersensibilidad visceral o la inflamación. Realizar ejercicios para relajarse o practicar la meditación resultan muy efectivos para reducir el estrés.

 

Acostarse temprano

Un sueño reparador de ocho horas favorece a la salud física y neurológica, reduce el estrés e impulsará la recuperación del intestino.

Repetir estas recomendaciones durante tres días servirá para preparar el organismo para una mejora intestinal a largo plazo.

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