PyPnews Cargando

Sería pertinente comenzar este artículo intentando dar un concepto de coherencia, para luego entrar a hablar sobre coherencia cardíaca. En tal sentido se expresa que cualquier sistema trabaja en forma coherente, cuando lo hace con el menor gasto energético, con la menor pérdida posible, al haber una sintonía, una resonancia, una sincronización entre sus partes, lo cual lleva al máximo no solo de eficacia, sino de eficiencia (cumplir las funciones con el menos costo posible).

Desde hace varios años la neurocardiología ha puesto en palabras “científicas”, lo que desde culturas ancestrales ya se conocía y es la importancia que el corazón tiene en todo nuestro cuerpo humano, como un verdadero sistema, que es estudiado en su conjunto desde el año 1975 por la Psico Neuro Inmuno Endocrinología (P.N.I.E.).

También se sabe desde hace mucho tiempo, que el Corazón no es solo una bomba que recibe y expulsa sangre a los pulmones el lado derecho y al resto de todo el cuerpo el lado izquierdo, pues se ha demostrado que el Corazón es un verdadero cerebro y que de hecho posee “neuronas” en su estructura histológica, pero que además es capaz de producir y liberar mediadores químicos que producen distintos efectos biológicos en nuestro organismo.

Cuando hablamos de los cinco cerebros, nos referimos al Encéfalo, nuestro Sistema Nervioso Central, el más conocido de los cerebros, pero este no solo que no es el único, sino que no es el más importante. Hay cuatro más y entre ellos y antes de llegar al Corazón, podemos mencionar al Sistema Nervioso Periférico, al Sistema Nervioso Autónomo (Simpático y Parasimpático) y al extenso y enorme entramado de plexos nerviosos que posee todo el tracto digestivo (principalmente el intestino) representado por los Plexos de Auerbach (Mientérico) y de Meissner (Submucoso), situados en las paredes del tubo digestivo y que constituyen el Cerebro Intestinal.

Dejé para el final al cerebro cardíaco, pues se ha demostrado, más allá de lo mencionado, que este cerebro tiene la capacidad de generar un campo electromagnético mucho más potente que el que pueda general el Sistema Nervioso Central o Encéfalo.

Pero lo más interesante de todo esto y que ya ha sido estudiado desde la Neurocardiología, la P.N.I.E. y las Neurociencias, es la Conexión que existe entre el S.N.C. y el Corazón, vale decir entre el cerebro “Mental” y el cerebro de los “Sentimientos”. Pero, por si fuera poco, se comprobó desde lo que se ha denominado la coherencia cardíaca, que los seres humanos tenemos una “llave”, una “herramienta”, una “Varita Mágica”, como lo expresara la Dra. Paillet, para hacer que ambos cerebros entren en Resonancia, en Sintonía y en Coherencia y de esta manera baje la frecuencia cardíaca, la frecuencia de las ondas cerebrales, y entremos en un estado de tranquilidad, paz, calma y mejoremos nuestro stress y todos los efectos devenido del mismo. Entre ellos, dormir y descansar mejor, disminuir la agresividad, estar con mejor ánimo, sufrir un menor desgaste físico y emocional, aumentar el optimismo, disminuir palpitaciones, mejorar las cefaleas tensionales, calmar sentimientos de opresión y angustia, entre otros. Esa llave es la respiración.

Desde la antigua Grecia, pero inclusive más atrás en el tiempo y desde Medicinas Tradicionales (India, China, tibetana y otras) el efecto de la respiración había sido demostrado y un claro ejemplo son los pranayamas que practicamos quienes hacemos Yoga.

Desde la medicina integrativa y dentro de un vasto menú de opciones que disponemos, utilizamos mucho la técnica de la respiración para lograr coherencia cardíaca, la cual se puede realizar con costosos aparatos o bien como lo hacían nuestros ancestros.

Ejercicio de respiración para entrar en coherencia cardíaca

 

 

Luis del Rio Diez
luisdelrio@pypnews.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *